Carta · castellano

Carta al occidente

Los egipcios nos llamaron Fenku. Los mesopotámicos, Canan'i. Los griegos, fenicios. Los romanos, púnicos. Los hebreos nos condenaron como cananeos.

Seguimos aquí. Y vosotros seguís condenándonos, matándonos, y queriendo la tierra y la historia.

En Gádir —Cádiz— el templo de Melqart se alzaba donde el sol cae en el Atlántico. Los toros siguen corriendo y no siempre recuerdan por qué. Por eso somos Toros Resabiados: no jóvenes, no rotos, de pie donde el mundo se acaba en agua.

Cadmo llevó las letras. Europa dio su nombre a un continente. Cartago fue ciudad nueva de Tiro. Motya, una isla en la albufera de Sicilia, el mismo gesto que Tiro: una roca en el mar. El occidente escribe con nuestra mano y llama griego al origen.

Cinco nombres. Una costa. La casa está abierta. Seguimos aquí.

Gad Yaton

Toros Resabiados